Todos sabíamos, consciente o inconscientemente,
que Pacquiao ganaría el título vacante de superwelter. Y no es que
nos hayamos dejado llevar por todo el ruido mediático que siempre hay entorno a
su persona, mas bien es que esa publicidad está completamente
justificada en base a una brillante trayectoria: 51 victorias, 38 ko, 3
derrotas, 2 empates y 7 títulos mundiales (mosca, supergallo, pluma,
superpluma, ligero, supe ligero y welter). Algunos detractores del Pacman
aseguran que sus peleas están compradas, pero no es necesario ser
experto para darse cuenta de que su técnica es impecable: Jabs rápidos seguidos
de golpes rectos que pasan en medio de la defensa del contrincante; entra
y sale constantemente, desplazándose hábilmente a los laterales; rápidas,
contundentes y acertadas combinaciones de golpes; buen juego de
piernas, defensa bien plantada y una actitud siempre a la ofensiva. Mide a
su oponente sin pensar demasiado en una estrategia, pero solo porque esta
estrategia ya es parte de sus músculos y reflejos, como consecuencia de
varias peleas y horas de entrenamiento. A su estatura, promedio
entre filipinos y mexicanos, pero inferior en comparación contra los que
han sido sus contrincantes, Pacquiao ha sabido sacarle provecho, pues sus
rivales tienen problemas para conectarle. En cambio el, con un largo alcance en
sus cortos brazos, golpea sin problema el cuerpo y el rostro (principalmente)
de su oponente. A pesar de todo esto, el Pacman no es invencible,
y algunos ilusos teníamos la esperanza de ver una pelea reñida.
Para empezar, en el caso de Pacquiao, corrían
rumores sobre si realmente estaba al 100%, ya que últimamente había descuidado
el cuadrilátero debido a sus actividades políticas (en mayo de este año fue
elegido parte del parlamento de su país). Luego, su complexión física en comparación
con la de Margarito, quien está en excelente forma, suponía una desventaja
(quedo demostrado, una vez más, lo contrario). También estaba la cuestión de la
categoría, pues al aumentar su masa muscular corría el riesgo de ser lento,
cosa que no sucedió. Por el lado de Margarito, se esperaba que regresara con
mayor ímpetu después de haber sido suspendido por la Comisión Atlética del
Estado de California, luego de habérsele detectado vendaje ilegal durante su
pelea con Shane Mosley el 24 de enero de 2009, pelea que además perdió en el 9o
round. A ambos se les vio entrenar arduamente en los especiales que ESPN transmitió
en la semana previa a la pelea, pero Margarito se veía en el mejor momento de
su carrera. Luego vinieron los pleitos de lavadero.
Freddie Roach, entrenador de Pacquiao, se burlo
de que Margarito asegurara no haber estado enterado del tipo de vendaje ilegal
que Javier Capetillo, su antiguo entrenador, le aplico previo a su pelea con
Mosley (cosa que tampoco me creo), a lo que Margarito respondió con sus políticamente
incorrectas "bromas" sobre el párkinson de Roach, lo que calentó los ánimos
en ambas esquinas. Quiero dejar clara mi postura a este respecto: Entiendo que
si alguien se burla de nosotros busquemos pagarle con la misma moneda, pero
Margarito demostró ser un completo imbécil al burlarse de la
enfermedad de Roach, pues nunca se le ocurrió pensar que no solo se burlaba de él,
sino de todo aquel que sufre Parkinson. A pesar de eso, considero absurdo
ponerse de parte de uno u otro peleador porque su calidad moral se ajusta o no
a nuestros valores. Creo que es lo equivalente a votar por X o Y candidato
solo porque es más joven o mejor parecido que su oponente. Es box, lo que
esperamos es que se rompan la madre en el cuadrilátero, no que sean humanistas.
Aquí no se trata de tener un equipo al cual apoyar siempre, como sucede con el
futbol, aquí solo importa que gane el mejor. Al final, las cosas caen por su
propio peso.
La pelea comenzó a las 11:30 aproximadamente, después
de ver como Brandon Ríos, también pupilo de Robert García, actual entrenador de
Margarito, masacro a su oponente (es bueno, pero le falta pulir mucho su técnica),
y Soto Karass perdió por un punto en la pelea más reñida de la noche (a pesar
de que su rival era más fuerte, Soto mantuvo la pelea pareja debido a su buena técnica).
En la pelea estelar, el ritmo lo llevo siempre Pacquiao, que se mantuvo firme,
entrando y saliendo como se le dio la gana en la defensa de un Margarito
lento y demasiado pensativo, quizá en la estrategia que debía de usar en contra
de Pacquiao (y que por lo visto nunca uso), quizá en el peso de la
responsabilidad que traía cargando a cuestas, o quizá en la fama asesina del
Pacman. La gran sorpresa vino en el sexto round, cuando Margarito salió
temporalmente del letargo en que estuvo sumido durante los doce rounds que duro
la pelea, para acorralar a Pacquiao contra las cuerdas, asestándole un par de
buenas combinaciones al cuerpo y rostro, resaltando especialmente un gancho que
le propino al hígado y que doblo al Pacman. Quizá los escépticos lo
nieguen, pero esa fue una muestra de que si Margarito hubiera mantenido ese ritmo,
llevando constantemente a Pacquiao contra las cuerdas, hubiera conseguido, sino
por habilidad, por fuerza, un ko. Tuvo su oportunidad y la dejo ir, el resto de
la pelea fue más de lo mismo. Pacquiao volvió a echarse al bolsillo al mundo
entero al demostrar respeto a su oponente y permitirle continuar la
"pelea" hasta el final, ya que pudo haberlo noqueado desde el decimo
round, y no lo hizo. A pesar de que ya no podía hacer nada para cambiar el
curso de los hechos, Margarito tampoco quiso que pararan la pelea. El
resultado final: Según el conteo, Pacquiao lanzo 1.069 golpes, de los
cuales 474 impactaron principalmente en la cara de Margarito, mientras que
este tiro 817 golpes, conectando solo 229. Tengo entendido que
Margarito fue operado a causa de una fractura del hueso orbital
del ojo derecho.
La transmisión, desde el estadio de los Cowboys
en Dallas, fue buena (a excepción de la "estrellita" de juguete
patrocinada por TV Azteca llamada Yahir, que hizo el ridículo al no alcanzar
los tonos correctos al cantar el himno nacional, mientras las vaqueritas de
Dallas se rifaron cantando el himno gabacho), pero si hubo algo que me molesto
de su cobertura: Manejaron este evento como "México contra Pacquiao",
y una vez más, los mexicanos quedamos como imbéciles, primero, al no haber
habido verdadero sustento en las afirmaciones de Margarito respecto a su
victoria, luego, por culpa de las "diferencias" de este con
Roach. Lamentable en verdad, pero la noche no estaba del todo perdida.
Mientras me preparaba otra cerveza con
Clamato, en el mismo canal comenzó un interesante debate llamado "¿Tiene propósito
el universo?", como parte del festival "La ciudad de las
ideas", que reúne a filósofos, humanistas, científicos y sociólogos, para
hablar sobre distintos temas enfocados al desarrollo y evolución del ser humano
como individuo y como sociedad. El debate fue moderado por Andrés Roemer (a
quien le sigo la pista desde que conducía "Entre lo público y lo
privado"), quien también encabeza el festival (este año con sede en
Puebla).
El debate estuvo dividido en dos grupos: Teístas
y ateos. Por el lado de los teístas estaban el filósofo y teólogo William
Lane Craig, el rabino David Wolpe y el reverendo Douglas Geivett. Por el
lado de los ateos estuvieron el escritor Matt Ridley, especialista en temas
relacionados a evolución genética y social, el historiador Michael Shermer y el
teórico evolutivo Richard Dawkins.
Básicamente, la estructura del debate consistió
en una presentación inicial de argumentos por parte de ambos bandos, después
una réplica, luego, la intervención de un mediador, la opinión de algunos
oyentes, que en este caso eran especialistas en diversos campos de investigación,
y finalmente el cierre.
Comenzaron el debate los teístas, argumentando
que la evolución de las especies y el raciocinio son pruebas de la existencia
de un supremo diseñador que guía nuestras vidas y que, a pesar de que la
ciencia sea de gran importancia para el desarrollo de la humanidad, no debemos
de ignorar las cosas que no pueden ser analizadas con tubos y matraces. Luego,
cometieron el error (en mis conclusiones al debate diré por que considero este
argumento un error) de decir que el mal es alejarse en contra de lo que debe de
ser. Concluyeron asegurando que sin Dios el universo no tiene propósito, y que
Dios es la mejor respuesta al origen del universo.
Por su parte, los ateos refutaron inmediatamente
estas hipótesis argumentando que en el universo existen patrones y leyes que
generan un orden, y que esto hace innecesaria la existencia de un supremo
arquitecto. Aseguraron que Dios no es la mejor respuesta a la creación y
orden del universo, sino la más fácil. También afirmaron que sería mas benéfico
para el ser humano dejar de creer en milagros y promesas después de la
muerte y concentrarse en la vida y el ahora. El universo, concluyeron, no
tiene propósito sino el que nosotros le vamos dando a nuestras vidas, y para
esto no hace falta un dios.
Después, vinieron las replicas, y aquí la discusión
comenzó a acalorarse. Los teístas aseguraron que el considerar que el universo
no tiene propósito es absurdo, que el amor no es solo reacciones químicas, pues
proviene de algo espiritual a lo que el hombre llama "Dios", y
remataron preguntando si el universo es un misterio o un rompecabezas, y contestaron
diciendo que, si es un rompecabezas, el sentido se llama "Dios", y si
es un misterio, también Dios es la respuesta. La evolución, dijeron, es cambiar
hacia algo mejor, y eso ya es en sí un propósito. Después, los ateos
sostuvieron que quizá el universo y nuestras vidas no tengan un propósito
definido, pero que esto no impide que exista orden y deleite ante la belleza y
que aun no hemos evolucionado hacia un entendimiento completo del universo,
pero eso no significa que no haya orden. También ellos hicieron un
planteamiento: "Supongamos que Dios no existe ¿Dejaríamos de amar a
nuestros seres queridos, robaríamos, cambiaríamos nuestros proyectos? Inténtenlo
y nada cambiara, seguirán conservando sus propósitos".
Luego intervino Michio Kaku, un físico cuyo
trabajo continúa las teorías de Einstein, quien comento que, a su juicio, ambos
lados estaban equivocados, pues la ciencia se basa en enunciados comprobables,
y la existencia de Dios no puede ser comprobada. Finalizando Michio, los académicos
dieron su punto de vista, que en general no aporto nada al tema salvo por la intervención
de Amir Aczel, matemático Israelí, quien señalo que la física es la forma de
abordar el origen, mientras que el neurocientifico Henry Markman opino que ni
ciencia ni religion pueden dar respuesta a la existencia de Dios.
Los teístas concluyeron su ponencia argumentando
que viven tranquilos al creer que guían al mundo hacia algo bueno, hacia Dios,
a lo que los ateos les contestaron en su cierre que eso es algo noble,
pero no lo hace un argumento verdadero, y que nosotros construimos, con
Dios o sin él, nuestros propios propósitos.
En general, mi opinión coincidió con la de los
ateos, pues creo que la historia nos ha demostrado que cada pueblo e
individuo ha creado a Dios a su imagen y semejanza, en vez de lo
contrario, ajustándolo a sus necesidades. Esto, por desgracia, a
derivado en una serie de abusos infinitos "en nombre del
señor", y una ignorancia colectiva que impide la adecuada evolución
del hombre (incluso el concepto de "dios" ha evolucionado del politeísmo
al monoteísmo). Los científicos, a diferencia de los llamados
"hombres de fe", no se contentan con explicaciones sencillas como las
de las fabulas contenidas en La Biblia, siempre van tanteando nuevos límites en
busca de respuestas. Coincido en que el amor, por ejemplo, no es solo procesos químicos,
pero para su estudio la ciencia nos ofrece disciplinas como la psicología, que
analiza los procesos mentales y emocionales del hombre. Contrario a lo que los teístas
argumentaron, el mal no es alejarse de lo que debe de ser ¿Quien define
que debe de ser y que no? Esta errónea moral ha sido la culpable de que nos
juzguemos y actuemos de forma tan violenta el uno contra el otro. El mal es,
simplemente, hacer, decir, o pensar cosas que dañen la integridad física,
moral y espiritual de otro ser. La actitud en general que los ateos
tuvieron respecto a sus oponentes fue sutil y educadamente agresiva, por
desgracia fundamentada en la represión y violencia histórica con que las
religiones patriarcales han impuesto sus ideologías. Los teístas optaron,
como siempre, por una postura de mártir. También creo que el universo y sus
procesos funcionan como una maquina autosuficiente, pero sigue estando la misma
pregunta al aire ¿Quien o que creo a esa máquina? Cada quien tiene derecho a
generar sus propias hipótesis (la mía, por ejemplo, proviene de los siete
principios del hermetismo contenidos en el "Kybalion"), pero
creo que, a fines prácticos, especular sobre la existencia de Dios es una pérdida
de tiempo.
Nota: Este debate surgió a raíz de una declaración
que el astrofísico Stephen Hawking publico en su más reciente libro "The
grand design", cito textualmente: “Dado que existe una ley como la
gravedad, el universo pudo crearse a sí mismo -y de hecho lo hizo- de la nada
(…) por lo tanto no es necesario invocar a Dios para que haya cosmos”. Como era
de esperarse, esto provoco una gran polémica que alcanzo su clímax en Twitter,
donde fue objeto de acalorados debates que citaban, en extremos opuestos, a
"San" Agustín y a Nietzsche.
En mi opinión, teorías como las llamadas "teorías
de cuerdas y supercuerdas", la "supersimetria", y el "Big
bang", ofrecen una explicación lógica al origen, composición y alcance
multidimensional del universo, pero al aplicar los principios herméticos
de correspondencia ("como es arriba es abajo") y
mentalismo ("el Todo es mente, el universo es mental") del ya
antes citado Kybalion, a este problema, siempre me queda una duda: El
cerebro es capaz de crear, no solo en la imaginación, sino materialmente,
entonces ¿Es posible que el universo sea una entidad consciente? Lógicamente,
alejada del primitivo arquetipo de Dios padre con el que nos han educado.
Pero ¿Que tan conscientes somos nosotros mismos de nuestro "potencial divino",
es decir, las posibilidades que aun encierra nuestro propio cerebro?
Probablemente la astrofísica sea la respuesta a
muchas preguntas, pero nuestras ciencias son aun muy arcaicas y no
ofrecen respuestas satisfactorias. Aun así, me gustaría ofrecer al propio
Hawkings como ejemplo de que el hombre no necesita un Dios que lo salve de cada
apuro en el que se mete, pues a pesar de padecer esclerosis lateral
amiotrofica, una enfermedad neuronal motora que lo mantiene prácticamente
inmovilizado, es la mente más brillante que la ciencia ha visto, probablemente
desde Einstein, ya que sus aportaciones a la física, cosmología, e incluso a la
filosofía, son invaluables para la humanidad.
(Ve aqui el debate completo: https://www.youtube.com/watch?v=U3eQE5q_UP8)
(Ve aqui el debate completo: https://www.youtube.com/watch?v=U3eQE5q_UP8)

