martes, 8 de mayo de 2012

Mis impresiones sobre el debate de candidatos a la Presidencia de Mexico, 2012




En lo personal, me sentí defraudado por el debate del domingo, aunque era de esperarse: Los candidatos se dedicaron a atacarse. Con el México que vivimos, creo que no necesitamos más violencia, aunque sea verbal, en nuestras vidas.

El blanco de todos los ataques fue Peña Nieto, y aunque los argumentos contra el eran validos (los compromisos no cumplidos, los feminicidios, el caso Paulette, los índices de pobreza en el Estado de México, el encubrimiento a Montiel, el padrinazgo de Salinas, los millones invertidos en Televisa para imagen y propaganda, etc.), creo que los candidatos debieron de concentrarse mas en sus propuestas y plataforma política, y no en chismes que ya son del dominio publico.

Josefina Vázquez Mota, como Peña Nieto le señalo, pretende revivir su mediocre campaña usando la estrategia de Calderón, es decir, guerra sucia. No tiene plataforma, ni propuestas, y su trayectoria siempre ha sido gris. Creo que las únicas armas a su favor son pertenecer al género femenino y al partido en el poder. ¡Ah! Y las armas del Ejército mexicano, que ella piensa mantener en las calles.

AMLO, por su parte se la jugo: Su estrategia fue aplastar a Peña Nieto, y lo consiguió, pero, en lo personal, hubiera preferido escuchar sus propuestas para mejorar el país, y no el gastado discurso del complot (aunque sea cierto). A propósito: Que buen tapón de hocico le puso a Peña Nieto con lo de "Bejarano y Ponce fueron a la cárcel, y Montiel no." Histórico (aunque la cago al mostrar la foto de Salinas, Fernández de Cevallos y Peña al revés).

Las lecturas mas interesantes del debate, sin embargo, no le pertenecieron a los tres candidatos fuertes: Gabriel Quadri "apantallo", y por un momento tomo a todos por incautos, pero cuidado: No olvidemos que es solo un títere de Elba Esther Gordillo para dividir a la izquierda. Si, era el mejor orador, y en apariencia, el mejor preparado de los cuatro candidatos, pero sus propuestas, aunque ideales, no dejan de ser utópicas en nuestro contexto actual, y por lo tanto, populacheras. Vale la pena mencionar que, por debajo de la mesa, apoyo y defendió a Peña Nieto en dos polémicas ocasiones: Al manifestarse a favor de la privatización de Pemex, y al defender los cobros injustos en casetas y puentes. También vale la pena mencionar lo ridículo que se veía al tratar de llamar la atención de los otros candidatos, buscando ser incluido en el pleito. Me gusto su posición respecto a los subsidios a la gasolina, pero fue idiota mencionar con tanta insistencia que el Internet y la Banda ancha deben de ser considerados un derecho social.

Finalmente, las otras lecturas interesantes fueron previa y posterior al debate: Previo, la decisión de transmitir en canales de poco raiting un debate tan importante. Pienso que esta fue una estrategia para minimizar el daño a la imagen  de Peña Nieto, a todas luces, el perdedor de la noche. Posterior al debate, el hecho de maximizar la cuestión de la edecán. Pienso que esto también es una cortina de humo: En primera ¿Por que diablos tiene que pedir el IFE una disculpa por la edecán y su vestuario? Me parece que, con tanto comentario respecto a su ropa, denigran a la mujer. Si, quizá el atuendo estaba fuera de lugar, pero no se veía vulgar, ni nada por el estilo. Luego, solo apareció unos segundos en cámara. Además, que no sean hipócritas: Algo así, en un evento de esa magnitud, no pasa fortuitamente. Cada detalle es planeado meticulosamente. ¿A quien quieren engañar diciendo que fue un error? Suerte para la chica, Julia Orayen, pues seguramente su popularidad se disparara hasta los cielos (al menos en lo que duran las campañas).

Creo, definitivamente, que el vencedor fue Quadri, y eso es malo para el país y para la izquierda, ya que no tiene posibilidades reales de ganar, y solo esta ahí para chuparle votos a AMLO. En lo personal, me siento profundamente desilusionado de la "política" tan circense que tenemos en este país. Política de lavadero, de "talk show", de telenovela. Sin embrago, me mantengo firme en mi posición de votar, una ultima vez, por la izquierda, la única posibilidad real de un cambio pacifico y verdadero en México. AMLO no es un mesías, y probablemente tenga más defectos que virtudes, pero creo que tanto el PAN como el PRI ya han tenido su oportunidad de gobernar, y lo hicieron con resultados nefastos. Mi último intento por creer en la democracia ira de la mano de la izquierda, a quien le daré mi voto. Espero con ansia el próximo debate, donde todos vendrán con las garras mejor afiladas, y habrán cambiado, gracias a encuestas y asesores, su estrategia. Por el momento nosotros, el pueblo, seguimos perdiendo...