jueves, 26 de marzo de 2015

Crisis del Neoliberalismo y movimientos sociales: Reseña a una conferencia.


El pasado jueves 19 de marzo tuve oportunidad de asistir al 5o Congreso Internacional de Ciencia de Vanguardia, con sede en la Cámara de Diputados de la Ciudad de Toluca. Ese día hubo diez conferencias, que en el programa se leían interesantes, pero hubo una en especial que capto de inmediato mi atención, tanto por la temática como por el expositor, Oscar González Yáñez, y es dicha conferencia la que da título a este texto.

Pero, para empezar ¿Quién es Oscar González Yáñez? Según su ficha en Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Óscar_González_Yáñez) es "un político mexicano, miembro del Partido del Trabajo. Actualmente se desempeña como Diputado Local en el Congreso del Estado de México", y después procede a narrar, de manera muy formal, su trayectoria. A grandes rasgos, y de manera muy personal, creo que el diputado ha pasado por el mundo de la política local sin pena ni gloria, y aunque no está exento de señalamientos de corrupción, tampoco ha estado envuelto en escándalos en dicha materia. Para ser objetivo, creo importante señalar que el pie del cual ha cojeado dicha figura es en lo relativo a su conocido problema de alcoholismo (https://www.youtube.com/watch?v=7n46FCVt-X4), y su apodo de "El diputado durmiente" (http://www.adnpolitico.com/2012/2012/08/24/oscar-gonzalez-yanez-el-diputado-durmiente); sin embargo, no es alguien odiado por la ciudadanía, es más, goza de cierto carisma y credibilidad, e inclusive hay personas que le agradecen las gestiones realizadas durante su administración.

Su conferencia estaba programada para las doce, y aunque es de esperarse que un expositor se extienda en su discurso, yo acudí puntual a la cita, lo cual me permitió escuchar el cierre de una conferencia de alguien hispano parlante (hago hincapié en esto pues, según el programa, el expositor debía de ser alguien de origen vietnamita) que advertía sobre el peligro de una posible guerra nuclear entre EU y China/URSS (lo cual, por cierto, correspondía a la temática de la conferencia programada a las 12:45).

Después de una breve sesión de preguntas y respuestas comenzó la ponencia del Diputado González, la cual, dada la envergadura del evento, y de los cargos que ha ostentado, dejo mucho que desear. Básicamente, los quince minutos que duró su discurso giraron en torno a dos ideas, repetidas hasta la náusea, y familiares para un preparatoriano aplicado en materia de economía: Que el Neoliberalismo y el Capitalismo son modelos creados para producir ganancias a la clase dominante, pero cuyo diseño nunca podrá satisfacer las necesidades de la sociedad, y que la actual crisis económica en Grecia es un indicador de como fracaso el modelo Neoliberal (lo cual, a mi juicio, es un argumento erróneo, ya que la crisis en Grecia, para simplificar, es debido al despilfarro de los funcionarios de su gobierno).

Oscar González Yáñez, durante su ponencia.
Debo decir que, a pesar de la ligereza con la que abordó el tema que eligió, el Diputado González me pareció alguien bien intencionado en su deseo por instaurarse como una figura legitima de izquierda; sin embargo, creo que aún le faltan argumentos, o bibliografía, para defender certeramente su ideología. Este hecho, sumado a su oratoria, que aunque decente, sigue siendo marcadamente institucional, lo hacían parecer simpático e ingenuo, impresión que podría desvanecerse al recordar que pronto estaremos en proceso electoral, y él es uno de los contendientes al puesto de Presidente Municipal de Metepec, cargo que ya antes ocupó.

La sesión de preguntas (solo tres) se centró más en su plataforma política que en su conferencia: ¿Cuál es la verdadera injerencia que tiene el Congreso en la toma de decisiones? y ¿En que se fundamenta su propuesta de campaña para reducir el costo de la gasolina a $ 5.66? El diputado contesto vaga y evasivamente, con agilidad propia de un político mañoso, aunque se dio el lujo de hacer dos observaciones que, si bien no son desconocidas, si son acertadas: "Para conocer verdaderamente a un gobierno, revisa sus finanzas", como parte de su respuesta a la primer pregunta, y que el costo de la gasolina para los mexicanos es mayor al costo que tiene para los estadounidenses, ya que aquí, debido al impuesto, es carga fiscal, mientras que en Estados Unidos se rige en base a oferta/demanda (en relación a la segunda pregunta); también explico a detalle en que se basa su propuesta de disminuir el costo de la gasolina (lo cual, dicho sea de paso, viene en su propaganda) Finalmente, en la tercer pregunta lo cuestionaron sobre la existencia de un modelo diferente al Capitalismo y Socialismo, a lo cual el diputado contesto, de nuevo vagamente, diciendo que un modelo así debe de nacer de los ideales del pueblo, no del Estado.

Hasta aquí, yo me preguntaba ¿En qué momento o de qué forma incluirá al discurso el tema de los movimientos sociales?, cuando el diputado pidió ceder el micrófono, y el estrado, a los padres de dos de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, Bernardo Flores Alcázar y Bernardo Sánchez Campos, lo cual provocó que todos los asistentes se pusieran de pie y voltearan a ver la comitiva. Los padres de ambos normalistas se dirigieron al estrado y el pódium se llenó, inexplicablemente, de funcionarios.

El padre de Bernardo Flores, con voz pasiva, y algo temblorosa, producto de la consternación, hablo de los sucesos acontecido el 26 de septiembre, día en que fueron "levantados" los 43 normalistas (http://www.reporteindigo.com/reporte/mexico/las-teorias-de-ayotzinapa), y el movimiento que se ha generado desde entonces, mediante el cual piden se les devuelva a sus hijos, y que los ha llevado a recorrer incluso Europa en busca de respuestas y justicia para los caídos. Por último, pidió a la comunidad universitaria hacer conciencia y unirse a la lucha.

El padre de Bernardo Sánchez habla sobre Ayotzinapa.
Por su parte, el padre de Bernardo Sánchez dio un discurso algo más extenso, pero también más emotivo, donde nos permitió conocer, mediante un tono de voz pausado y contundente, las aspiraciones de su hijo, el amor de este a su familia, la desesperación de sus seres queridos por no saber su paradero y condición, la esperanza de verlo vivo, su compromiso a no descansar hasta encontrarlo, el compromiso estéril que les firmo Peña Nieto, la negativa de Televisa a abrirles sus puertas (literalmente), la marginación del Estado a los campesinos, la tristeza cotidiana, el dolor que los motiva a seguir luchando.

¿Solidaridad o acto de campaña?
Finalmente, remarcó la necesidad de justicia que no solo ellos, sino todo el pueblo de México, adolece. Cerró su discurso con un emotivo "¡Hasta la victoria, compañeros!", cuya respuesta por parte del auditorio, quien se puso de pie con el puño derecho en alto, fue un conteo del uno al cuarenta y tres, que finalizó con un grito colectivo de "¡Justicia!".

Para cerrar su espacio, el Diputado González felicito a los padres de los normalistas desaparecidos, quienes con su pasión y elocuencia inspiraron más que cualquier discurso estudiado. También invito a la audiencia a no "superar" este suceso, sino sumarse a la causa, y no creer en "chivos expiatorios" como el ex Procurador Murillo Karam, al que EPN destituyo solo para nombrarlo titular de la Secretaria de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu). Después, en palabras que parecían calcadas del "Che" Guevara, invito a la audiencia a permitir que sean la conciencia y el corazón quienes nos lleven a conmovernos por el dolor ajeno, y actuar en contra de este Gobierno rapaz. Después, todos fuimos invitados al comedor, pero Fátima, compañera estudiante de Derecho, y yo, caminamos rumbo a la salida, y abandonamos el recinto.
Funcionario profundamente conmovido por Ayotzinapa.

Quizá soy demasiado desconfiado y escéptico, pues aunque creo que el discurso del diputado, y el gesto de ceder el micrófono a los padres de los normalistas, fue algo bueno, no dejan de ser actos de campaña. Entre el público pude ver gente que me pareció "acarreada", funcionarios que fueron a aparecer en las fotos y video, secretarias que iban a comer y socializar, así como intelectualoides hippsters con pose pseudo revolucionaria, entre otros ejemplares. También el comité juvenil del PT estaba presente, y recordé mis días de militancia en dicho partido, cuando yo aún era un joven entusiasta que creía en la Democracia. De ellos, así como de los universitarios presentes, espero un auténtico e inteligente fuego revolucionario, pero quizá eso seria pecar de ingenuidad.