Algunos libros son venenosos. No fueron escritos
con tinta, como cualquier otro libro, sino con ponzoña. Su objetivo no es
enriquecer nuestra cultura, sino destruirla. Son libros peligrosos y salvajes
que muerden, y en esa mordida transmiten un virus de rebeldía que se arraiga
solamente en los espíritus más fuertes. Las personas que los escriben no son
escritores: Son terroristas. Derriban monumentos, destruyen imperios, alteran
conciencias, y después de leer sus palabras ya nada vuelve a ser lo mismo, y aunque
cada uno tiene objetivos distintos, todos tienen el mismo propósito: Cambiar el
mundo.
La Iglesia siempre ha sabido del peligroso poder del conocimiento (Adán y Eva fueron expulsados del paraíso por esto), por lo que poco tiempo después de haberse creado la imprenta, el papa Alejandro VI creó un catalogo de libros cuya impresión, venta o lectura hacían a uno acreedor a la excomunión (mas tarde a la pena de muerte por herejía). Este catalogo fue bautizado como "Índice de libros prohibidos" por el papa Pablo IV, y aunque fue suprimido en 1966 por el papa Pablo VI, me gustaría hacer mi lista de sugerencias a el Índice (que más bien es una lista de recomendación para luciferinos).
El primer libro venenoso que recuerdo haber leído fue el "Así hablo Zarathustra", escrito por Friederich Nietzsche. Entre sus páginas leí la primer frase que para mí fue como un golpe, una cuchillada y un balde de agua fría a la vez: Dios ha muerto. Además de tan original e inesperada premisa, algo que me fascino (después de haber hecho a un lado mis prejuicios) fue la forma criptica y poética, pero bien sustentada, con que Nietzsche exponía sus argumentos. Pero esa no fue la única revelación que le debo, también está el asunto del "Superhombre", teoría hermana de la teoría de la evolución propuesta por Darwin (no libre de romanticismos). Más tarde habría de leer en otro libro de Nietzsche una frase que a mi parecer resume bien su relación con el apocalíptico futuro de la humanidad: "Conozco mi destino. Algún día ira unido mi nombre al recuerdo de una crisis como jamás la ha habido en la tierra. De la más profunda colisión de conciencia. De una decisión tomada en contra de todo lo que hasta ahora se había creído, exigido, santificado. Yo no soy un hombre, soy dinamita". Incluso en la película "El día después de mañana", los protagonistas queman varios libros para sobrevivir al frio, pero salvan el Zarathustra alegando que será "la biblia de las futuras generaciones".
Otro libro que me impresiono profundamente fue "La historia secreta de Lucifer", de Lynn Picknet, coautora de varios libros a los que Dan Brown les debe toda la información, trama e inspiración de su best seller "El código Da Vinci". En este libro, Pycknet revela el misógino esfuerzo de las religiones patriarcales por mantener el control sobre la mujer a cualquier precio, ya sea llamando a la diosa Afrodita "bestia" (ya que su numero mágico es el 666), a la Magdalena, presunta esposa y sucesora de Jesús, "prostituta", o iniciando una sanguinaria guerra en contra de toda mujer independiente, inteligente y bella, acusándolas de brujería y autonombrandose "Santa Inquisición". Este libro también deja al descubierto que históricamente Lucifer siempre ha sido una figura femenina (Lucifer quiere decir "La portadora de Luz").
Y ya que hablamos de los pecados cometidos por la Iglesia, mencionare "La Puta de Babilonia", furioso alegato escrito por Fernando Vallejo, autor de "La virgen de los sicarios". Este libro, a pesar de ser brillante, por momentos raya en lo infantil (el sarcasmo no es el fuerte de Vallejo), sin embargo, logra documentar eficientemente dos mil años de mentiras, asesinatos y excesos.
En contraste a los libros antes mencionados, citare a Giovanni Papini, escritor anárquico y revolucionario nacido en Florencia que curiosamente defendió, con validos e interesantes argumentos, la doctrina y fe católica. En "El Diablo", su libro más conocido y polémico, Papini sostiene la original pero lógica idea de que los creyentes no han sido lo suficientemente piadosos para con el Diablo, y que si estos cambiaran de mentalidad respecto a él y le ofrecieran su perdón en vez de desprecio, probablemente el alcanzaría la redención.
El Diablo es una figura enigmática y seductora. Muchos han escrito libros en torno a su persona. Algunos como Milton, Goethe, Cazzote, y Dante, lo han abordado únicamente como figura romántica y literaria, otros, en cambio, han hecho libros con el objetivo de invocarlo y pactar con él. Precisamente de eso trata la genial novela de Arturo Pérez Reverte "El club Dumas" (mas tarde adaptada, aunque descontextualizada, por Roman Polansky en su excelente película "La novena puerta", donde también actúan Lena Olin y Jhonny Depp). Gran parte de la historia gira en torno al legendario "Delomelanicon", libro atribuido a Aristide Torchia que supuestamente contiene una clave oculta en nueve grabados para convocar a la Luz que iluminara las tinieblas (Lucifer).
Pero el libro de Reverte, aunque brillante, no deja de ser ficción, en cambio Aleister Crowley, el llamado "Hombre más malvado del mundo", tomaba el asunto muy en serio. Según la leyenda, Crowley fue contactado por un ser llamado Aiwass, que le dicto el "Liber Al Vel Legis" o "Libro de la ley", sin embargo, a mi gusto el libro más revelador de Crowley es el llamado "Magick" (como paréntesis, pienso que esta palabra es un juego de palabras, ya que la letra "k" se pronuncia en ingles "key", que significa "llave", lo que da como resultado "Magick = Llave mágica"). En "Magick", Crowley incluye varias frases cripticas, pero no explica como descifrarlas; yo pienso que la clave para hacerlo consiste en profundizar en cada uno de los conceptos esotéricos que el menciona, y ligarlos. Citare como ejemplo una de las frases incluidas en el libro: "Isis, la naturaleza, arruinada por Apophis el destructor y vuelta a la vida por el redentor Osiris". Esta frase es una de las que yo he podido descifrar y que he relacionado con el principio rosacruz: "La cruz es muerte, y sobre la cruz la rosa florece". El objetivo final de este libro es completar un complejo sistema de iniciación.
A propósito de iniciaciones, me gustaría citar aquí un libro en apariencia inocente, pero corrosivo y venenoso en extremo: "El retrato de Dorian Gray", de Oscar Wilde. El libro en si es una invitación a recorrer el camino del exceso. Las sublimes frases que línea a línea lo componen incitan a pecar, y el horrible, pero esperado final de Dorian, pasa desapercibido en comparación con la seducción que su perversa existencia provoca en el lector. Estoy seguro que Dorian Gray, junto con la "Carmilla" de Le Fanu, sirvieron de inspiración para el ser oscuro literario por excelencia (solo después de el Diablo): "Lestat, el vampiro", segundo libro de las "Crónicas vampíricas" de Ann Rice (a mi gusto, el mejor).
Para concluir, me gustaría mencionar brevemente algunos libros cuyas historias, autores o protagonistas, poco o nada tienen que ver con las tinieblas, pero que debido a su espíritu "luciferino" (busquen el "luciferanismo" como movimiento filosófico) me gustaría mencionar. El primero de ellos "Música de cañerías", de Charles Bukowski, probablemente el ultimo escritor maldito estadounidense e hijo rebelde de la generación "beatnik" (Burroughs, Kerouack y compañía). En este libro de cuentos cortos podemos contemplar la vida en el abismo desde una perspectiva autobiográfica tan cínica que resulta divertida, y que por momentos nos hace olvidar la desesperanza que se oculta implícita en cada línea. Después, "Trópico de cáncer" de Henry Miller. Este libro estuvo prohibido durante más de treinta años en Estados Unidos porque al sector conservador le pareció indecente y obsceno. Aquí se narra (también a manera de autobiografía) la forma en que se vivía la bohemia en el Paris de los años treinta: A veces de manera vulgar, otras de forma sublime.
Si de vulgaridades se trata, recomiendo ampliamente el "Diario intimo de un guacaroquer", de Armando Vega Gil, quien hace gala del "fino" sentido del humor mexicano (el albur) para auto parodiar su trayectoria artística al lado de su banda "Botellita de jerez". A pesar de lo "gañan" que es este libro, retrata fielmente parte de la identidad de nuestro pueblo, y de paso te hace reír a carcajadas. Otro libro que describe bien una cara poco conocida de nuestro pueblo es "La contracultura en México", de José Agustín. Como su nombre lo indica, describe el movimiento contracultural en nuestro país durante el periodo tan importante que fueron las décadas de los sesentas y setentas. Este último libro conecta directamente con dos importantes "manuales" de la cultura de la rebelión: "Róbate este libro" (cuyo título original es "Steal this book", ya que no hay traducción al español) de Abbey Hoffman, y "La guerra de guerrillas", del "Che" Guevara. Dos importantes libros que les darán ideas para llevar la revolución como un modo de vida.
Por ultimo y para cerrar el ciclo, me gustaría mencionar dos libros que verdaderamente deberían (o debieron) de estar prohibidos, y cuya existencia es un insulto y una agresión directa contra la raza humana: El primero, la "Suma teológica" de Tomas de Aquino, quien escribió en uno de sus diecisiete volúmenes que la mujer era producto de semen defectuoso (entre otras estupideces). El segundo, el "Malleus maleficarum" o "Martillo de las brujas", de los inquisidores Kramer y Sprenger. Este, el más infame manual de tortura de la historia, fue libro de cabecera de la Iglesia católica durante casi tres siglos. Las atrocidades en contra del género femenino que se describen en este libro hacen parecer a la retorica del "Mein Kampf" de Hitler, y "La biblia satánica" de La Vey, un cuento para niños.
Todo este largo y aburrido sermón no es para evidenciar que también soy una rata de biblioteca, sino para acortarle el camino a todos aquellos que, al igual que yo, buscan el verdadero camino (la Luz). Incluso el cinismo es parte de esa búsqueda, y uno mismo debe de ser el primer objeto de estudio, análisis, y crítica al que se debe de someter. En el camino hay muchas trampas, y a veces es útil encontrar a alguien que ya haya caído en ellas y nos haya despejado, aunque sea un poco, el paso.
La Iglesia siempre ha sabido del peligroso poder del conocimiento (Adán y Eva fueron expulsados del paraíso por esto), por lo que poco tiempo después de haberse creado la imprenta, el papa Alejandro VI creó un catalogo de libros cuya impresión, venta o lectura hacían a uno acreedor a la excomunión (mas tarde a la pena de muerte por herejía). Este catalogo fue bautizado como "Índice de libros prohibidos" por el papa Pablo IV, y aunque fue suprimido en 1966 por el papa Pablo VI, me gustaría hacer mi lista de sugerencias a el Índice (que más bien es una lista de recomendación para luciferinos).
El primer libro venenoso que recuerdo haber leído fue el "Así hablo Zarathustra", escrito por Friederich Nietzsche. Entre sus páginas leí la primer frase que para mí fue como un golpe, una cuchillada y un balde de agua fría a la vez: Dios ha muerto. Además de tan original e inesperada premisa, algo que me fascino (después de haber hecho a un lado mis prejuicios) fue la forma criptica y poética, pero bien sustentada, con que Nietzsche exponía sus argumentos. Pero esa no fue la única revelación que le debo, también está el asunto del "Superhombre", teoría hermana de la teoría de la evolución propuesta por Darwin (no libre de romanticismos). Más tarde habría de leer en otro libro de Nietzsche una frase que a mi parecer resume bien su relación con el apocalíptico futuro de la humanidad: "Conozco mi destino. Algún día ira unido mi nombre al recuerdo de una crisis como jamás la ha habido en la tierra. De la más profunda colisión de conciencia. De una decisión tomada en contra de todo lo que hasta ahora se había creído, exigido, santificado. Yo no soy un hombre, soy dinamita". Incluso en la película "El día después de mañana", los protagonistas queman varios libros para sobrevivir al frio, pero salvan el Zarathustra alegando que será "la biblia de las futuras generaciones".
Otro libro que me impresiono profundamente fue "La historia secreta de Lucifer", de Lynn Picknet, coautora de varios libros a los que Dan Brown les debe toda la información, trama e inspiración de su best seller "El código Da Vinci". En este libro, Pycknet revela el misógino esfuerzo de las religiones patriarcales por mantener el control sobre la mujer a cualquier precio, ya sea llamando a la diosa Afrodita "bestia" (ya que su numero mágico es el 666), a la Magdalena, presunta esposa y sucesora de Jesús, "prostituta", o iniciando una sanguinaria guerra en contra de toda mujer independiente, inteligente y bella, acusándolas de brujería y autonombrandose "Santa Inquisición". Este libro también deja al descubierto que históricamente Lucifer siempre ha sido una figura femenina (Lucifer quiere decir "La portadora de Luz").
Y ya que hablamos de los pecados cometidos por la Iglesia, mencionare "La Puta de Babilonia", furioso alegato escrito por Fernando Vallejo, autor de "La virgen de los sicarios". Este libro, a pesar de ser brillante, por momentos raya en lo infantil (el sarcasmo no es el fuerte de Vallejo), sin embargo, logra documentar eficientemente dos mil años de mentiras, asesinatos y excesos.
En contraste a los libros antes mencionados, citare a Giovanni Papini, escritor anárquico y revolucionario nacido en Florencia que curiosamente defendió, con validos e interesantes argumentos, la doctrina y fe católica. En "El Diablo", su libro más conocido y polémico, Papini sostiene la original pero lógica idea de que los creyentes no han sido lo suficientemente piadosos para con el Diablo, y que si estos cambiaran de mentalidad respecto a él y le ofrecieran su perdón en vez de desprecio, probablemente el alcanzaría la redención.
El Diablo es una figura enigmática y seductora. Muchos han escrito libros en torno a su persona. Algunos como Milton, Goethe, Cazzote, y Dante, lo han abordado únicamente como figura romántica y literaria, otros, en cambio, han hecho libros con el objetivo de invocarlo y pactar con él. Precisamente de eso trata la genial novela de Arturo Pérez Reverte "El club Dumas" (mas tarde adaptada, aunque descontextualizada, por Roman Polansky en su excelente película "La novena puerta", donde también actúan Lena Olin y Jhonny Depp). Gran parte de la historia gira en torno al legendario "Delomelanicon", libro atribuido a Aristide Torchia que supuestamente contiene una clave oculta en nueve grabados para convocar a la Luz que iluminara las tinieblas (Lucifer).
Pero el libro de Reverte, aunque brillante, no deja de ser ficción, en cambio Aleister Crowley, el llamado "Hombre más malvado del mundo", tomaba el asunto muy en serio. Según la leyenda, Crowley fue contactado por un ser llamado Aiwass, que le dicto el "Liber Al Vel Legis" o "Libro de la ley", sin embargo, a mi gusto el libro más revelador de Crowley es el llamado "Magick" (como paréntesis, pienso que esta palabra es un juego de palabras, ya que la letra "k" se pronuncia en ingles "key", que significa "llave", lo que da como resultado "Magick = Llave mágica"). En "Magick", Crowley incluye varias frases cripticas, pero no explica como descifrarlas; yo pienso que la clave para hacerlo consiste en profundizar en cada uno de los conceptos esotéricos que el menciona, y ligarlos. Citare como ejemplo una de las frases incluidas en el libro: "Isis, la naturaleza, arruinada por Apophis el destructor y vuelta a la vida por el redentor Osiris". Esta frase es una de las que yo he podido descifrar y que he relacionado con el principio rosacruz: "La cruz es muerte, y sobre la cruz la rosa florece". El objetivo final de este libro es completar un complejo sistema de iniciación.
A propósito de iniciaciones, me gustaría citar aquí un libro en apariencia inocente, pero corrosivo y venenoso en extremo: "El retrato de Dorian Gray", de Oscar Wilde. El libro en si es una invitación a recorrer el camino del exceso. Las sublimes frases que línea a línea lo componen incitan a pecar, y el horrible, pero esperado final de Dorian, pasa desapercibido en comparación con la seducción que su perversa existencia provoca en el lector. Estoy seguro que Dorian Gray, junto con la "Carmilla" de Le Fanu, sirvieron de inspiración para el ser oscuro literario por excelencia (solo después de el Diablo): "Lestat, el vampiro", segundo libro de las "Crónicas vampíricas" de Ann Rice (a mi gusto, el mejor).
Para concluir, me gustaría mencionar brevemente algunos libros cuyas historias, autores o protagonistas, poco o nada tienen que ver con las tinieblas, pero que debido a su espíritu "luciferino" (busquen el "luciferanismo" como movimiento filosófico) me gustaría mencionar. El primero de ellos "Música de cañerías", de Charles Bukowski, probablemente el ultimo escritor maldito estadounidense e hijo rebelde de la generación "beatnik" (Burroughs, Kerouack y compañía). En este libro de cuentos cortos podemos contemplar la vida en el abismo desde una perspectiva autobiográfica tan cínica que resulta divertida, y que por momentos nos hace olvidar la desesperanza que se oculta implícita en cada línea. Después, "Trópico de cáncer" de Henry Miller. Este libro estuvo prohibido durante más de treinta años en Estados Unidos porque al sector conservador le pareció indecente y obsceno. Aquí se narra (también a manera de autobiografía) la forma en que se vivía la bohemia en el Paris de los años treinta: A veces de manera vulgar, otras de forma sublime.
Si de vulgaridades se trata, recomiendo ampliamente el "Diario intimo de un guacaroquer", de Armando Vega Gil, quien hace gala del "fino" sentido del humor mexicano (el albur) para auto parodiar su trayectoria artística al lado de su banda "Botellita de jerez". A pesar de lo "gañan" que es este libro, retrata fielmente parte de la identidad de nuestro pueblo, y de paso te hace reír a carcajadas. Otro libro que describe bien una cara poco conocida de nuestro pueblo es "La contracultura en México", de José Agustín. Como su nombre lo indica, describe el movimiento contracultural en nuestro país durante el periodo tan importante que fueron las décadas de los sesentas y setentas. Este último libro conecta directamente con dos importantes "manuales" de la cultura de la rebelión: "Róbate este libro" (cuyo título original es "Steal this book", ya que no hay traducción al español) de Abbey Hoffman, y "La guerra de guerrillas", del "Che" Guevara. Dos importantes libros que les darán ideas para llevar la revolución como un modo de vida.
Por ultimo y para cerrar el ciclo, me gustaría mencionar dos libros que verdaderamente deberían (o debieron) de estar prohibidos, y cuya existencia es un insulto y una agresión directa contra la raza humana: El primero, la "Suma teológica" de Tomas de Aquino, quien escribió en uno de sus diecisiete volúmenes que la mujer era producto de semen defectuoso (entre otras estupideces). El segundo, el "Malleus maleficarum" o "Martillo de las brujas", de los inquisidores Kramer y Sprenger. Este, el más infame manual de tortura de la historia, fue libro de cabecera de la Iglesia católica durante casi tres siglos. Las atrocidades en contra del género femenino que se describen en este libro hacen parecer a la retorica del "Mein Kampf" de Hitler, y "La biblia satánica" de La Vey, un cuento para niños.
Todo este largo y aburrido sermón no es para evidenciar que también soy una rata de biblioteca, sino para acortarle el camino a todos aquellos que, al igual que yo, buscan el verdadero camino (la Luz). Incluso el cinismo es parte de esa búsqueda, y uno mismo debe de ser el primer objeto de estudio, análisis, y crítica al que se debe de someter. En el camino hay muchas trampas, y a veces es útil encontrar a alguien que ya haya caído en ellas y nos haya despejado, aunque sea un poco, el paso.

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